¿Cómo te relacionas en pareja?


La necesidad continuada de afecto, el apego excesivo a la pareja, dejar nuestros deseos y necesidades en segundo lugar, miedo a ser rechazados, medir nuestra valía según lo que los demás opinan de nosotros, un sufrimiento desproporcionado tras las rupturas amorosas … Estos son algunos de los síntomas de la dependencia emocional, una forma patológica de relacionarse con los demás, pero también de considerarse a uno mismo.

Es difícil no encontrar un cierto grado de dependencia en nuestras relaciones, que puede clasificarse dentro de los límites de la normalidad. Una relación de amor correspondido, con cierta dependencia emocional mutua en la pareja, estaría dentro de ese grupo. Se convierte en algo patológico cuando sus síntomas son excesivos y nos impiden vivir una vida plena y feliz, haciendo que nuestra baja autoestima nos ate a relaciones desequilibradas con personas que sólo consiguen hacer que la autoconfianza baje aún más.

La dependencia emocional puede superarse con ayuda de terapia psicológica. Tras dar el primer paso de reconocer y aceptar el problema, será necesario reconstruir nuestra autoestima herida y aprender a querernos. La clave: no podemos recibir amor de los demás si no nos queremos a nosotros mismos.

Sus causas apuntan hacia la infancia, momento en que somos más vulnerables y necesitados, y tienen que ver con la forma en que recibimos afecto de nuestros padres. Si no satisficieron nuestras necesidades tempranas de amor, seguridad, confianza, autoestima; si aprendimos que para que nos quisieran teníamos que hacer o dejar de hacer algo; si no sentimos que les gustábamos ni que nos amaban por nosotros mismos… existen posibilidades de que nos hayamos convertido en dependientes emocionales en mayor o menor grado.

PAREJAS DISFUNCIONALES

Como tiene una necesidad excesiva de afecto, el dependiente emocional está dispuesto a hacer lo que sea para conseguirlo. Son personas con una larga lista de relaciones sentimentales en su vida, muy turbulentas, con rupturas sonadas y muy dolorosas. Su baja autoestima les hace pensar que no merecen nada mejor y elegir a personas poco convenientes, normalmente individuos arrogantes, con dotes para manipular y someter a los demás. El dependiente emocional suele buscar parejas que encajen en el papel del maltratador.

Su historial sentimental tiende a seguir unas pautas, euforia (los comienzos de la relación, cuando el dependiente conoce a su futuro compañero), la siguiente es la de subordinación (sumisión e idealización hacia la otra parte, que se instala cómodamente en esta pauta convirtiéndose en el centro de todo), y las posteriores son la de deterioro (desequilibrio extremo), ruptura con síndrome de abstinencia (momento más normal en el que el dependiente acude a la consulta, generalmente con un episodio depresivo mayor), relaciones de transición (‘rollos’ pasajeros para evitar la soledad) y recomienzo del ciclo (se encuentra a otra persona del perfil adecuado para establecer otra relación desequilibrada, es decir, a alguien ‘interesante’ al cual idealizar).

EL DEPENDIENTE EMOCIONAL ES ASÍ

• Está con su pareja por miedo a estar solo, por una necesidad de obtener afecto y reconocimiento social.

• Vive obsesionado por caer bien, incluso a quienes acaba de conocer.

• Cree que es responsable de la felicidad, la tristeza o la insatisfacción de las personas que le rodean.

• Se relaciona de forma sumisa con los demás y acepta que abusen de él. Curiosamente, elige amigos y parejas que se comportan como tiranos.

• Mantiene la relación con su pareja aunque no le haga feliz o no le permita realizarse ni ser él mismo.

• Su felicidad depende de las cosas que los demás hagan, digan o sientan.

• Su opinión de sí mismo está en función de lo que los demás opinen; para gustarse, necesita gustar.

• Necesita la aprobación de los demás para sentir que hace algo bien.

• Entiende el amor como apego, sufrimiento, sumisión, sacrificio … y no un intercambio de cariño y respeto.

• Le cuesta decir “no” por miedo a ser rechazado por el resto de la gente.

• Está dispuesto a sacrificar lo que sea (sueños, deseos, amigos … ) con tal de recibir afecto de su pareja.

One Response

Add a Comment