¿Desaparecen solas las infecciones urinarias de una mujer?


Aproximadamente la mitad de las mujeres tienen, al menos, una infección del tracto urinario durante su vida, y una de cada cinco sufre recaídas, tanto como unas tres a seis por año. Las relaciones sexuales pueden desatar una infección urinaria, al ayudar a empujar las bacterias desde el área vaginal o anal hasta la uretra y la vejiga y, como solemos hacer el amor con mucha más frecuencia con una nueva pareja, muchas mujeres son más propensas a este tipo de infecciones cuando inician una relación.

Los síntomas pueden incluir micción frecuente o ardor al orinar, dolores en la parte baja de la espalda y el abdomen y, menos común, sangre en la orina. Aunque las infecciones ligeras pudieran desaparecer solas, es más seguro que tu médico te indique un tratamiento de tres a siete días con antibióticos.

Si las ignoras, estas infecciones pueden conducir a problemas renales más serios. Para prevenirlas, orina con frecuencia durante el día y diez minutos después de haber tenido relaciones sexuales. Bebe mucho líquido, ocho vasos diarios, incluyendo jugo de arándanos. Según un estudio de la Universidad de Harvard, las mujeres que bebían un vaso al día de jugo de arándanos tenían un 50 por ciento menos de probabilidades de contraer infecciones urinarias. Disminuye la cafeína y evita el alcohol, un irritante de la vejiga. Si las infecciones continúan, consulta a tu médico sobre los tratamientos preventivos: una baja dosis diaria de antibióticos por seis meses o una sola dosis tras el coito podrían ayudar a las mujeres con infecciones recurrentes.