5 errores frecuentes al tomar el sol.


Hay que hablar de prevención a la hora de disfrutar del sol. No te pierdas sus consejos si quieres sacar el máximo beneficio para tu salud, pero además evitar los posibles daños del sol en tu piel.

  • Ojo con los días nublados… La radiación solar es capaz de traspasar al 40% las nubes y si te descuidas y no te proteges puedes terminar quemado en un día nublado. Las nubes pueden ser peligrosas porque crean un efecto lupa con el sol, que incide aún más sobre la piel. Hay que distinguir entre día nublado o con nubes bajas o altas. Si las nubes están muy altas el sol quema más, de hecho si las nubes son cirros, el 95% de la radiación solar pasa a través de ellas.

  • Y con las terrazas. Seguro que ya tienes ganas de ‘inaugurar’ (si no lo has hecho ya), la ‘temporada de terrazas’, sobre todo después de un invierno tan duro como el de este año. Hay que tener cuidado porque la radiación solar también perjudica en las ciudades. Se recomienda la utilización de cremas con factor de protección o directamente la utilización de fotoprotectores durante todo el año, estemos donde estemos.

  • El Mediterráneo no es el Caribe. Muchas personas acuden a la consulta de su dermatólogo con quemaduras provocadas en lugares exóticos y aseguran que han utilizado protección solar. El problema es que el sol no incide de la misma forma en todos los puntos de la Tierra, cuanto más cerca está el sol de la Tierra peor son las radiaciones, por eso las grandes quemaduras se producen en la montaña. Pero además hay que tener en cuenta factores como el color del agua y de la arena. En lugares de aguas claras y cristalinas y de arena blanca, el sol es más peligroso porque se refleja y su incidencia se multiplica.

  • Conducir sin protección: Hay que ponerse protección cuando se conduce. Muchas quemaduras son  provocadas por conducir durante mucho tiempo de cara al sol. El cristal del coche hace un efecto lupa muy peligroso.
  • No usar el fotoprotector adecuado o hacerlo en poca cantidad: hay que conocer bien el fototipo de nuestra piel y saber qué tipo de protección debemos utilizar; también dependerá del grado de fotoenvejecimiento de nuestra piel. Si nuestro capital solar está agotado – algunas señales son la presencia de arrugas y manchas en rostro escote y manos- habrá que utilizar una protección muy alta. Y además es importante utilizar la cantidad suficiente de crema y reponerla al menos cada dos horas.

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