Bella naturalmente


Llevar un estilo de vida saludable se refleja en la belleza de tu piel, es por eso que es tan importante una dieta balanceada, 30 minutos de ejercicio al día y beber, al menos, 1.5 litros de agua; sin embargo esto no es suficiente, siempre puedes hacer más para mejorar el aspecto de tu tez y así prevenir problemas como el envejecimiento prematuro, manchas y acné, por eso, aquí te proponemos alimentos, rutinas de belleza y algunos remedios naturales que podrás practicar en la comodidad de tu hogar.

ALIMENTOS QUE EMBELLECEN

Aceite de oliva, chocolate, café, avena, aguacate, arroz, miel, uvas, leche… son algunos de los ingredientes naturales más utilizados por la cosmética. Cereales, frutas, verduras y frutos secos son excelentes componentes de las fórmulas gracias a sus propiedades antioxidantes, hidratantes, humectantes, nutritivas, relajantes y regeneradoras.

BENEFICIOS

Cereales: Sus vitaminas y aligo elementos los hacen un activo muy común en productos capilares, porque fortalecen las fibras dañadas.

Trigo: Actúa contra los metales pesados generados por la contaminación.

Aguacate: Su aceite es un magnífico emoliente, capaz de hidratar las pieles y cabellos más secos.

Miel y azúcar: Su riqueza radica en su capacidad para retener el agua, ya que facilita el proceso de hidratación y las convierte en componentes perfectos para acondicionar la piel y el cabello.

Aceite de oliva: Es antioxidante y ayuda a regenerar la dermis.

Chocolate: Colabora en productos dirigidos a tonificar, drenar, activar el metabolismo, eliminar toxinas y ayuda en la reparación celular.

Jitomate: Es un poderoso hidratante porque contiene sales minerales como el calcio, el magnesio, el potasio y fósforo; además de oligoelementos y vitaminas A, B Y C.

Soya: Se utiliza en los productos contra el envejecimiento de la piel.

Uva: En sus semillas se encuentran los taninos y un aceite rico en ácidos poliinsaturados que son excelentes hidratantes; en la pulpa hay vitaminas M, del grupo B, azúcares, potasio y calcio, que son fuente de vitalidad; finalmente, en la cáscara existen polifenoles que combaten los radicales libres.

Durazno: Suaviza la piel; su hueso es un buen hidratante para el cabello.

Almendras: Ayudan a reducir la oxidación celular y el envejecimiento proporcionándole elasticidad a la piel.

Nueces y avellanas: Son flcas en cobre, por ello actúan como antiinflamatorios, mejorando trastornos cutáneos; intervienen en la síntesis de la elastina.

Leche: Ejerce un efecto benéfico sobre la piel, dejándola suave y flexible porque contiene hidratos de carbono, proteínas, vitaminas, minerales y calcio. El suero lácteo estimula la producción natural de colágeno.

Arroz: muy solicitado como corrector de imperfecciones faciales.

En el transcurso de la noche, el organismo recupera energías y se prepara para el día siguiente. La piel hace lo mismo, aprovecha las horas de descanso para desintoxicarse y renovarse.

Diariamente está expuesta a la agresión de factores como rayos UV, contaminación, fatiga, envejecimiento biológico, alteración del ADN, etcétera. Por fortuna, la piel posee los mecanismos necesarios para contrarrestar estos ataques y mantenerse joven.

El reloj biológico regula las funciones de las células cutáneas teniendo como parámetro el día y la noche; Durante el día toda su energía se concentra en los sistemas de defensa, para resistir a las agresiones exteriores. En cambio, durante la noche, esta energía se ocupa para activar la regeneración y la reparación celular.

Mientras descansas, la piel activa sus funciones reparadoras y todos sus sistemas de producción de elementos vitales para su renovación. Aproximadamente a las tres de la mañana la síntesis de fibras de colágeno alcanza su punto máximo; también se activa la microcirculación en vasos y capilares sanguíneos; se refuerza el drenaje de agua, lo que permite una eliminación más eficaz de las toxinas; además, la permeabilidad de las células es mayor, lo cual facilita los intercambios celulares.

Por ello, cuando las horas de descanso no son suficientes, la regeneración celular es menos eficaz: la piel se desequilibra, y al no cumplir sus funciones nocturnas, envejece más rápidamente.

La rutina de belleza es básica para mantenerte joven y radiante; además está recomendada por los expertos. Aquí te damos unos tips para diseñar tu rutina de belleza.

Piel grasa o mixta. Si estás en climas húmedos y cálidos limpia tu piel 3 veces al día con un jabón astringente o neutro. En cambio si habitas en un lugar seco y frío con 2 veces al día es suficiente.

Piel seca o normal. En climas calientes y húmedos limpia el rostro 2 veces al día: mañana y noche, con jabón humectante. Si vives en lugares fríos o secos limpia una vez al día por las noches y puedes usar solo agua o una loción tonificante por las mañanas si lo deseas.

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