Como vivir soltera y feliz


vivir feliz y soltera
¿Necesito una relación de pareja para ser feliz? Hay un mandato universal que asegura que el estado perfecto de los seres humanos es el amor en pareja estable.

En la soltería por convicción, o debida a una ruptura, siempre aparece el cuestionamiento respecto a la necesidad de compartir la vida con alguien o no. Y es que todo, o casi todo, está pensado para vivirse “de a dos”.

Hay personas que experimentan la afectividad, la convivencia y el erotismo como ‘vocación’, pero esto no funciona para todos. Y no se puede ser tajante y decir que por ello son infelices; muchos, aun sin tener una pareja estable, tienen una vida plena. La idea de que la felicidad sólo se logra en pareja, al parecer, es una construcción social.

PRESIÓN Y OBSESIÓN

Tener o no pareja es un planteamiento que se vive indistintamente por hombres y mujeres. Mientras que para la mayoría de ellos no se trata de una meta inmediata de vida, pues anteponen otros logros como el trabajo ó incluso tener muchas parejas antes de establecerse con una, para las mujeres se convierte en un “ideal de realización”.

En ese afán de conseguir pareja, casi a costa de lo que sea, muchas pierden de vista lo que para ellas es importante; lo que deriva en frustración por no haber encontrado al hombre perfecto, meta contraria a su felicidad.

Las cifras dan cuenta de ese anhelo por conseguir una pareja duradera: 7 de cada 10 personas que tuvieron una relación estable y no funcionó, lo vuelven a intentar, encontrar a la pareja ideal es un ‘afortunado accidente en la vida’, pero cuando se convierte en una meta obsesiva, deja de ser el camino hacia la felicidad.

IMPARES Y FELICES

Y volvemos a nuestra premisa, ¿realmente se necesita una pareja para ser feliz?

A partir de los nuevos estilos de vida, hay más personas que no quieren unirse a nadie (al menos permanentemente). Y es que estar solas no es algo negativo; esa “soledad”, refiriéndonos a la etimología de la palabra soltería (solitario), es triste o feliz según cómo se viva.

Cada vez son más las personas solteras viviendo sus vidas plenamente. Están comprando casas, viajando alrededor del mundo y siguiendo sus pasiones. Sus vidas tienen significado y sí, son felices.

Lo mismo ocurre con otras opciones de emparejar, pues aunque la “tradicional” siga siendo la predominante, hay formas más “modernas” de compartir la existencia: vivir juntos pero sin ningún contrato legal es una de ellas. Otra son las relaciones comprometidas, pero con cada miembro de la pareja viviendo en su espacio.

Incluso hay mujeres que han adoptado alternativas mucho menos comunes: relaciones abiertas o periféricas, que no exigen fidelidad sexual o poliamorosas, que consisten en la formación de triejas o cuatriejas. ¿Son felices? No sabemos con seguridad, pero tampoco podemos catalogarlas como infelices por no seguir reglas establecidas.

Más allá de modelos, lo importante es estar bien con uno mismo, sola o acompañada; ése el verdadero reto en la construcción de la felicidad.

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