Consejos a la hora de amamantar a tu bebe.


La mayoría de los profesionales coinciden en la importancia de no ofrecer al niño mamilas ni leche de fórmula, el bebé podría adquirir costumbres que luego dificultarían el agarre del pecho. Las mamilas no se cogen de la misma manera que el pecho de la madre, por eso durante los primeros meses sólo deberemos ofrecerle el pecho de la propia

Cada niño tiene unas necesidades personalizadas, las tomas se darán según la demanda del bebé. Sin embargo, sí es recomendable que durante los primeros 20 días de vida, el bebé realice cerca de 8 tomas al día.

También es importante no limitar el tiempo de las tomas, sólo el niño sabe cuando está satisfecho. Durante los primeros cinco minutos un niño sano y vigoroso succiona el 90% de la leche que tomará. No se recomiendan episodios de succión muy prolongados. En total, si la madre sólo da un pecho, 10-12 minutos; si ofrece los dos, 20 minutos suelen ser suficiente.

La higiene del pecho

De la misma manera que nos lavamos las manos antes de comer, cuando vayamos a amamantar al niño deberemos lavar bien nuestras manos. El pecho no necesita un riguroso ritual de higiene, una ducha diaria y algunos cuidados básicos bastarán para no sufrir molestias y mantener una alimentación sana.

Después de cada toma, cuando nos lavemos los pezones no deberíamos utilizar jabón puesto que puede alterar la secreción natural, producir sequedad y favorecer la aparición de grietas. Se aconseja lavar el pezón con agua hervida, protegerlo después con pezonera (gasa estéril) debajo del sujetador. Y sólo en el caso de que hubiera escoriaciones o “grietas” se utilizará pomada emoliente, previo secado con aire caliente.

A la hora de amamantar a nuestro hijo, la comodidad es un parámetro principal. Una mala posición puede provocar un mal agarre del niño y ello, infinidad de problemas: grietas en el pezón, mala alimentación del niño, pérdida de leche, etc. La postura ideal es con la madre sentada, manteniendo al niño algo incorporado y ofreciéndole la areola y el pezón haciendo pinza entre los dedos índice y medio de la mano contra lateral.

Esta posición requiere que la madre mantenga la espalda recta y las rodillas ligeramente levantadas. Su antebrazo, y no el vértice del codo, servirá de apoyo para la cabeza del bebé y también sería conveniente sujetar el culito del bebé además de su espalda.

Al terminar la toma, se recomienda incorporar al niño, apoyando la cara de éste sobre el hombro de la madre y darle unos golpecitos en la espalda para facilitar el eructo. Luego, dejarlo tranquilo en la cuna.

Junto a la importancia de lo anterior, podríamos incluir otros cuidados adicionales muy ligados a la nutrición. Una madre debe seguir una vida activa, con alimentación variada y completa. Se aconseja beber medio litro de leche diaria (= 2 vasos). Suprimir alimentos que den mal sabor a la leche como los espárragos, cebollas y alimentos picantes. Así como el alcohol, el café y el té, que deberán tomarse con extrema moderación. El consumo de tabaco es nocivo.

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