Consejos para alejar alejar el fantasma de la infertilidad


Hay para quien tener un hijo se convierte en uno de los objetivos fundamentales de su vida, llegando, en muchas ocasiones, a convertirse en una auténtica obsesión. Craso error, porque la ansiedad y el estrés no favorecen en nada su consecución. Más bien al contrario: entorpecen el proceso. Por ello, si tú y tu pareja estan en esta situación tienes que comenzar por tomar este asunto con calma y tener en cuenta que lograr un primer embarazo (según los expertos, aunque siempre hay excepciones) puede llevar todo un año.

Así, pues, no obsesionarse y mantener la tranquilidad, sí, pero también es necesario que pongas en práctica una serie de cuidados básicos para preservar tu fertilidad. La clínica de reproducción asistida Ginefiv, de Madrid, ha elaborado un decálogo que te puede ayudar a conseguir un embarazo con mayor facilidad. ¡Toma nota!

  • No retrases demasiado la maternidad. Aunque los tiempos que corren no facilitan demasiado este hecho, es cierto que la edad es un importante condicionante a la hora de tener hijos. Ten en cuenta que a partir de los 35 años se comienzan a tener más dificultades para ser madre; cada año que se retrasa la posibilidad de quedarse embarazada se reducen un 5% porque disminuye la reserva de óvulos y la calidad de los mismos.

  • ¡Deja de fumar! Las mujeres fumadoras requieren más medicación con gonadotropinas para estimular la ovulación. Además, se suelen cancelar más ciclos y las tasas de implantación son más bajas. Igualmente fumar puede traer aparejado otras complicaciones: abortos, gestaciones extrauterinas, placenta previa, prematuridad…

  • Reduce el consumo de alcohol. Aunque el efecto del alcohol en las mujeres no ha sido claramente establecido como factor que influya directamente sobre la fertilidad, hay que reducir su ingesta. Y es que hay algunos expertos que aseguran que tomar dos o más bebidas alcohólicas al día puede afectar negativamente a la fertilidad. Ni que decir tiene que, una vez embarazada, debes suprimir por completo el alcohol de tu dieta.

  • Procura vigilar tu peso. Las mujeres con problemas de obesidad tienen más dificultades para quedarse embarazadas. Es conveniente seguir una alimentación equilibrada y una dieta en la que se eliminen las harinas refinadas porque contribuyen a aumentar los niveles de insulina, que interfieren negativamente en la ovulación. En su lugar, conviene ingerir harinas integrales y evitar la bollería industrial. Además es conveniente aumentar el consumo de alimentos que contengan antioxidantes y ácidos grasos omega 3 (los encontrarás en la mayor parte de los vegetales y en el pescado azul) porque contribuyen a mejorar la calidad de los óvulos. Ahora bien, tan perjudicial es el aumento como la pérdida drástica de peso, ya que la producción de hormona GnRH puede verse reducida y, por tanto, la ovulación puede volverse irregular. A ello hay que añadir que un peso excesivamente bajo puede afectar a la disponibilidad de revestimiento uterino para permitir que el embrión pueda implantarse en él.

  • Disminuye la ingesta de café. Abusar de esta bebida no sólo afecta negativamente a la fertilidad femenina, sino que también impide la absorción del calcio por parte del organismo.

  • ¡Relájate! La ansiedad o el estrés disminuyen el nivel de gonadotropinas y aumenta la cantidad de prolactina, lo que puede impedir la ovulación.

  • Haz ejercicio moderado. Desde estas páginas hemos insistido más de una vez en las bondades del deporte: previene enfermedades coronarias, elimina grasas… Ahora bien, si piensas en quedarte embarazada opta por practicar deportes suaves como, por ejemplo, andar o nadar.

  • ¡Atención a la medicación! Si estás tomando fámacos, consulta a tu médico antes de intentar el embarazo. Algunos de ellos afectan la fertilidad y otros pueden causar efectos no deseables en el feto.

  • Ellos también deben cuidarse. Desde hace algunos años son muchos los estudios que advierten del descenso de la calidad del semen. Y ello es debido, en muchos casos, al estrés o a hábitos de vida poco saludables. Para evitar este problema los expertos aconsejan eliminar el tabaco porque no sólo influye en la reducción de la concentración de esperma, en su movilidad y morfología, sino también puede provocar un aumento de la fragmentación del ADN del gameto o en problemas de erección. Al igual que las mujeres deben cuidar la alimentación porque la obesidad puede provocar disfunción eréctil y una disminución de las relaciones sexuales. A todo esto hay que añadir que el estrés, las largas jornadas laborales o el alcohol pueden debilitar el esperma.
  • Si después de un año intentándolo no hay resultado, es conveniente consultar con un especialista. Esta es una de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Y es que, a pesar de que el 15% de las parejas españolas en edad fértil tiene problemas a la hora de concebir un hijo de manera natural, la mitad de ellas no acude al médico para intentar solucionar el problema.

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