Consejos para un mejor rasurado


rastrillo-mujer.jpg 1. Toma un baño antes de rasurarte.

Si bien el vello femenino es más fino que el de los hombres, aún así puede ser tan resistente como un alambre. Sumergirse en una bañera llena de agua caliente o darse una ducha de dos o tres minutos ablanda el vello, facilitando muchísimo la rasurada. De cualquier manera, debes tener en cuenta que después de 15 o 20 minutos de estar expuesta al agua, la piel puede empezar a arrugarse, lo que dificultaría una buena rasurada.

2. Aplícate mucho gel humectante.
Después de lavar las piernas y axilas para remover la grasa natural y la transpiración, aplícate un gel humectante que no esté hecho en base a jabón, esto mantendrá tu vello humectado y permitirá que la hoja se deslice suavemente sobre la piel. No confíes en el jabón para humectar tu piel, ya que no retiene la humedad como lo hace un gel, y puede hacer que la máquina de rasurar se atasque. Además, muchas veces causa resequedad.

3. Elige la máquina de rasurar indicada.

Es importante elegir una máquina de rasurar de calidad que no te lastime la piel. Prestobarba para Mujeres de Gillette combina un mango ergonómico con goma exturizada, con un cabezal móvil y una banda lubricante con aloe y otros ingredientes humectantes. Todos estos elementos colaboran para proveer un excelente control y una rasurada súper suave.

4. Rasúrate con una hoja NUEVA.

Utilizar hojas de rasurar nuevas garantiza una rasurada más precisa, suave y confortable. También reduce posibles cortes e irritación. Ante el primer signo de falta de filo o incomodidad, deberías reemplazar las hojas.

5. No presiones demasiado.

Haz movimientos suaves y livianos, presionando lo menos posible. Además, si vas a rasurarte el área del bikini u otras áreas sensibles, no te olvides de aplicar suficiente gel humectante.

6. Deja las áreas más difíciles de rasurar para el final.

Por lo general es difícil rasurar la parte posterior de las rodillas y los muslos, y áreas como los tobillos, donde los huesos están muy pegados a la piel. Para facilitarte el trabajo, deja estas zonas para el final para que permanezcan en remojo el mayor tiempo posible. Así, estos vellos se ablandarán más y serán más fáciles de cortar.

7. Humecta, humecta y humecta.

La clave para prevenir resequedad y descamación de la piel es la humectación. Al finalizar la rasurada, aplícate un humectante sin alcohol.

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