¿Eres una chica invisible?


Es hora de que brilles con luz propia y seas la más popular, aquí encontrarás el secreto para lograrlo. Deja de lamentarte, entierra de una vez por todas a la chica invisible que crees que eres y saca a la luz a la chava cool y exitosa que llevas dentro. Para ello, basta con aplicar las tres reglas básicas de un buen vendedor que son:

  • Conocer bien el producto
  • Darlo a conocer
  • Confiar en él

Regla #1: Conócete a ti misma

Si no te conoces, no puedes ofrecer mucho, así que tómate unos simples minutos al día para darte cuenta de cuál es tu fuerte (créenos, todo el mundo tiene ¡por lo menos uno!). Empieza por checar las cosas que te gustan hacer, de ahí detectarás aquellas que no te cuestan trabajo, en consecuencia, ¡eres buena para eso! Ah, y seguramente en el camino encontrarás uno que otro aspecto negativo, pero en lugar de clavarte, reconócelos y haz las paces con ellos. Reconocer las propias debilidades y aceptarlas también puede ser una gran cualidad, así que en lugar de acomplejarte, simple y sencillamente aléjate de ellas y sácale brillo a tus cualidades.

Regla #2: Date a conocer

No te escondas detrás de nadie, y mucho menos detrás de un disfraz de mediocridad, por el contrario, luce tus fortalezas: ese cabello sedoso, una sonrisa limpia y fresca, tu impresionante memoria… en fin, te repetimos, luce ¡todas tus for-ta-le-zas! Hazte propaganda tú solita, pero en buen plan, no te vayas al extremo de volverte una pesada presumida, por el contrario, si por ejemplo eres buena en mate, acércate y ofrécele ayuda a quien no es tan buena(o) en esa materia, o si tienes una manos hermosas, pásale el tip de cómo las cuidas a quien no tenga esa suerte, en fin… tú sabrás. Poco a poco se correrá la voz de tus habilidades y lo buena onda que eres.

Regla #3: Ten seguridad en ti misma

Nada, pero absolutamente nada funcionará si no tienes confianza en ti misma, así que deja atrás tus miedos e inseguridades. Empieza por reírte de ti misma cuando la riegues o metas la pata (todo el mundo hacemos el ridículo tarde o temprano), así que tómalo con humor y filosofía y verás cómo tu vida empieza a cambiar poco a poco. La persona más segura del mundo lo es no porque nunca se equivoque o lo sepa todo, sino por el contrario, es segura porque sabe que no lo sabe todo y que si se equivoca lo único que pasará es que tendrá la oportunidad de aprender algo de todo ello. Así que sacúdete el miedo y comienza a disfrutar de tu nuevo brillo.

One Response

Add a Comment