Granada un antioxidante frutal


Granada. Reduce el estrés y gana en antioxidantes.

Más te vale no olvidar tu dosis de granada y checa la razón: gracias a la acción antioxidante de licopeno, el principal fitoquímico de esta fruta, al consumirla regularmente las células de nuestro cuerpo podrían estar protegidas contra los efectos dañinos de los radicales libres, que fomentan el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, pulmonares, cataratas y cáncer.

Además, es rica en vitamina C, celulosa y pectina, éstas últimas, fibras que ayudan a controlar los niveles de glucosa y colesterol en sangre, mejoran la digestión y aumentan la sensación de saciedad. Así que ya sabes: ¡A sacarle provecho!

La temporada de granada empieza desde agosto, aunque sus mejores meses son en otoño. Escoge las que van de un color rojo profundo a marrón. Mientras más grande esté el fruto, más jugosa será la pulpa. Consúmela cruda, enjugas o prepara jaleas, mermeladas y jarabes.

Puedes consumir una pieza al día, lo que equivale a una porción de fruta de tu dieta.

COMO MEDICINA NATURAL

Es refrescante, mineralizante, desinflamante y astringente. Tonifica el corazón y ayuda a expulsar los parásitos intestinales. Se recomienda para pacientes con enfermedades del estómago, intestino, hígado, corazón y piel; presión arterial alta, inflamaciones renales, cálculos renales y biliares, gota, reuma y obesidad.

CONTRA ESTRÉS Y LA PRESIÓN ALTA

Tomar jugo de granada todos los días podría reducir el estrés, de acuerdo a un estudio, los pacientes que consumieron jugo de granada por dos semanas, mostraron más entusiasmo y menos angustia. A su vez, podría reducir la presión arterial sistólica, de acuerdo con el estudio realizado por la Universidad Johns Hopkins en los Estados Unidos.

Si la recomendación es incluir al menos una fruta o verdura de diferentes colores en cada comida, ya tienes el rojo de la granada. Además de auxiliar en el cuidado de tu salud, con su color harás más atractivos tus platillos.

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