Haz que tu segundo intento en tu relación funcione.


Muchas parejas que terminan, después de un tiempo de haber roto, buscan regresar a un segundo intento con su relación.

Según los psicólogos de pareja, para que una reconciliación resulte positiva y pueda evolucionar hacia una relación sólida, lo cual no es frecuente pero tampoco improbable, hay que tener en cuenta una serie de factores:

  • Reflexionen sobre la primera etapa. Antes de dar un paso tan importante como es la reconciliación con él, es fundamental que hagan juntos una reflexión sobre cuáles son las fallas que los llevaron a la ruptura y si siguen existiendo. Analicen si hay nuevas condiciones que les permitan presentir el éxito y si el deseo de reiniciar una vida juntos es mutuo. Este primer paso les servirá de prueba para la futura relación.
  • Eliminen los espejismos. Algunas parejas intentan reconciliarse porque siguen sintiéndose atraídas sexualmente, o por miedo a la soledad, a la necesidad económica, a las presiones de la familia, a no ser capaces de tener otra relación. No vuelven juntos por verdadero amor o porque compartan un proyecto de vida en común. En estos casos, hay muy pocas posibilidades de que la relación prospere.
  • No evadas el problema. Si no han descubierto y solucionado los problemas que los llevaron a la ruptura, será inevitable que la crisis vuelva a surgir, pero esta vez será más dañina y la separación definitiva. Es un autoengaño que nunca funciona pensar que los problemas se resolverán más adelante o que el otro cambiará.
  • Piensen que sin cambios no hay futuro. Para retomar su relación con posibilidades reales y no ficticias de éxito, ambos deben estar totalmente dispuestos a tener cambios de conducta y de actitud, a intentar que la relación se vuelva a desarrollar con naturalidad, a realizar todos los esfuerzos necesarios para que funcione y a dialogar para identificar las piedras que hay en el camino y quitarlas.
  • Hablen claro y directo. En lugar de leer la mente del otro o esperar que se dé cuenta de algo por sí solo, háganse peticiones directas y concretas, de este tipo: “Me siento mal cuando no tomas en cuenta el esfuerzo que hago” o “Me gustaría que me abrazaras más seguido”.
  • Tengan paciencia y plazos realistas. Para no desalentarse ante los inevitables malentendidos e inconvenientes que van a surgir entre ustedes, por ser propios de toda relación humana, deben tener presente que la reconciliación es un proceso prolongado de cambio, que necesita mucho esfuerzo y paciencia por parte de ambos. Establezcan un plazo de seis a nueve meses, para descubrir si su relación sale a flote.

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