Los tacones bien puestos.


Los tacones pueden ser tus mejores aliados, pues estilizan tu figura, pero también tus peores enemigos, ya que si no estás acostumbrada a ellos, lo más probable es que te hagan perder el equilibro y mandarte directito al suelo. Para que a ti no te pase, te damos una miniguía que te ayudará a dominarlos y aprovechar sus beneficios.

  • Compra zapatos de tu talla para que te ajusten a la perfección.
  • Si es tu primera vez, lo mejor es que escojas modelos con sujetadores en los tobillos.
  • Al momento de caminar, mantén una postura erguida y relajada, de tal forma que tu cuerpo se mueva naturalmente.
  • Tus piernas tienen que estar lo más juntas posible, rectas y paralelas. Cuando camines, haz que el peso del cuerpo caiga sobre toda la planta del pie, no solamente sobre la punta. Ayúdate del movimiento de tus caderas y tus brazos para mantener el equilibrio. No flexiones las rodillas más de lo habitual.
  • Cuando ya te sientas más segura, intenta subir y bajar escaleras y caminar sobre superficies variadas (eso sí, evita los pisos pedregosos y las calles resbaladizas).
  • Y recuerda que todo es cuestión de práctica, así que no te desesperes.

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