No vuelvas a subir de peso.


bascula.jpg Para lograr y mantener un peso deseable no hay necesidad de pasar la vida haciendo dietas. Por el contrario, lo mejor es adoptar un estilo de vida activo en el cual la alimentación se base en principios fundamentales, como son:

– La variedad en la selección de los alimentos
La preparación de alimentos con métodos saludables
– La moderación en el tamaño de las porciones de cada comida.

Variedad

Debido a que ningún alimento es capaz de aportar todos los nutrientes que el cuerpo humano necesita, es necesario integrar las comidas con alimentos variados, de tal manera que el contenido nutricional de cada uno complemente las deficiencias de los otros. Así, un plato de papas al vapor, con pollo horneado y una colorida ensalada puede contener los carbohidratos, las proteínas, las grasas, las vitaminas y los minerales que el organismo necesita.

A su vez, debe aplicarse el concepto de variedad a cada una de estas fuentes de nutrientes, porque si bien es cierto que cualquier cereal, raíz o tubérculo puede considerarse buena fuente de carbohidratos, cada uno de ellos tiene un contenido diferente de otros nutrientes igualmente importantes. Es el caso del mayor contenido de vitamina C de la papa en comparación con el arroz y del mayor contenido de fibra de la yuca en comparación con la papa. Hasta entre los vegetales frescos y las frutas (cuya riqueza en vitaminas es muy conocida), se observan diferencias importantes en cuanto a la presencia de los nutrientes.

Métodos de cocción saludables

La manera de preparar un alimento es un factor fundamental para llevar una alimentación saludable. Un ejemplo muy conocido se encuentra en las diferentes formas de cocinar las papas. Hay enormes diferencias entre una papa grande cocida al horno con su piel y una ración de papas fritas. Son diferentes en su contenido de grasa, en su contenido de fibra y en su contenido de vitamina C. En el ejemplo expuesto la papa cocida al horno con su piel contiene más fibra y vitaminas que si la comemos frita.

Sin embargo, con frecuencia se ve que la ventaja de la papa al horno en lo que su contenido de grasa se refiere, se pierde cuando le agregamos mantequilla, crema agria, queso y trocitos de tocineta frita. El uso de los aceites y las mantecas en la cocina es uno de los factores que requiere de un manejo cuidadoso para evitar que un nutriente tan importante como la grasa se convierta en promotor de mayores riesgos ante la amenaza de las enfermedades crónicas.

Tamaño de las porciones

Un tercer elemento crítico es la cantidad de comida que nos servimos en el plato. Por muy sana que sea una comida, siempre existe la posibilidad de daño a la salud si nos olvidamos de la moderación a la hora de servirnos. En alimentación, más que en otras circunstancias de la vida, tiene una enorme validez el concepto de que una cosa buena no es mejor si se utiliza o se consume en cantidades mayores.

Un ejemplo sencillo es el aceite de oliva que es una excelente fuente de grasa no saturada, recomendada para mantener una buena salud cardiovascular, pero si tu consumo es excesivo, en lugar de ser saludable para ti, puede causarte aumento de peso así como problemas asociados a este.

Una alimentación sustentada en estos tres principios, como parte fundamental de un estilo de vida activo, es básica para lograr y mantener el peso que deseamos.

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