Que hacer durante el trabajo de parto y tu estancia en el hospital


Si estás a punto de tener un bebé y es tu primera vez, seguramente te surgirán muchas dudas sobre cómo será tu estancia en el hospital y que debes hacer durante el trabajo de parto. Aquí te resolvemos algunas dudas.

Una de las preguntas que  te formularás en primera instancia es ¿cuándo debo ir al hospital? La recomendación más generalizada es que debes acudir hasta que las contracciones se presenten cada cinco minutos, duren 60 segundos y las sientas por alrededor de una hora.

Algunos médicos sugieren que las madres primerizas pueden esperar en casa hasta que les cueste trabajo respirar durante las contracciones.

Debes estar preparada para responder a ciertas preguntas que te harán los médicos, como:

Cada cuándo se presentan las contracciones, así como su duración e intensidad.

Si estás llevando a cabo las técnicas de respiración.

Si se rompió la fuente, la hora en que sucedió y el color del fluido.

Si has presentado pérdida de mucosidad de color café claro o rosado.

EN EL HOSPITAL

Lo primero que harán en el hospital es revisar tu presión sanguínea y temperatura. Tal vez también te tomen muestras de sangre y orina y con aparatos especiales monitoreen los latidos del corazón del bebé. Además, el médico o enfermera que te atienda te practicará un examen vaginal para evaluar la dilatación y adelgazamiento del cuello del útero.

No siempre las señales de alerta resultan ciertas y a veces no te internarán en el hospital porque aún no es el momento. Esto depende de la etapa en la que te encuentres en el trabajo de parto, de la frecuencia e intensidad de las contracciones, del grado de dilatación y del resultado del monitoreo del corazón de tu bebé.

Si eres admitida en el hospital y presentas algún cultivo positivo del Estreptococo o cualquier otro factor de riesgo, tendrás que recibir antibióticos previo al momento del parto.

QUÉ HACER

Del embarazo, la parte que más genera preocupación, es la del trabajo de parto y el parto mismo. Aquí te presentamos algunos tips para que esta situación sea menos estresante en el hospital.

En el trabajo de parto:

Como es tu primera vez, puede ser que no sepas identificar si estás en trabajo de parto o no. A veces, con las primeras contracciones quieres salir corriendo al hospital, pero hay estudios que demuestran que esto sólo genera un trabajo de parto más largo, por eso es mejor que llames a tu médico para comentarle tus síntomas. Toma en cuenta que si ya estas en trabajo de parto, el cuello del útero tendrá una dilatación de menos de 3 centímetros, las contracciones se presentan cada menos de 5 minutos y duran de 45 a 60 segundos. Si sólo fue una falsa alarma, servirá mucho que realices actividades como caminar, bañarte, descansar, tomar muchos líquidos, ver una película.

Inducción al parto:

No es muy recomendable en una madre primeriza porque corre el doble riesgo de tener un nacimiento vía cesárea y puede conducir a trabajos de parto largos y dificultosos, especialmente si el cuello del útero está casi completamente cerrado.

Dolor:

En el trabajo de parto es totalmente natural. Para disminuir el dolor de parto puedes: mantener un ambiente tranquilo en tu habitación (poco ruido, luz tenue, música que te guste); caminar; hacer terapia de agua (bañarte en regadera o tina); sentarte en una mecedora; masajes en la espalda y el abdomen; practicar técnicas de respiración y de relajación; tomar medicamentos o anestesia.

Expulsión:

Es la segunda etapa del trabajo de parto y comenzará una vez que el cuello del útero se haya dilatado completamente (10 cms). Debes esperar hasta tener la necesidad natural de pujar antes de empezar a hacerlo activamente. Tus médicos determinarán qué tipo de anestesia te aplicarán y si será parto natural o cesárea, de acuerdo con tus circunstancias personales.

Amamantando:

Pon a tu bebé contra tu pecho de 30 a 60 minutos después del nacimiento. Tu bebé querrá que lo amamantes desde su primera hora de vida y necesitará el calostro (fluido inicial de los pechos) para tener energía y protección contra las enfermedades.

Cosas que no debes olvidar al momento de internarte

  • Tu número de seguro social
  • Tu tarjeta de seguro médico, con nombre, domicilio y número de poliza.
  • Dinero en efectivo o tarjeta de crédito para pagar los servicios que no cubra el seguro médico

Cosas que necesitaras para que tu estancia en el hospital sea más cómoda

  • Artículos de higiene personal: shampoo, pasta y cepillo de dientes
  • Bata y pantuflas
  • Las medicinas que tomas regularmente

Cosas que no debe llevar

  • Joyas u objetos de valor
  • Mucho dinero o tarjetas de crédito extras
  • Secadora de pelo, rasuradora eléctrica ó aparatos eléctricos
  • Computadora

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