Sauna, un rito regenerador


Elimina las toxinas, purifica la piel y nos relaja en forma extraordinaria al tiempo que nos llena de energía: hablamos del baño sauna, un tratamiento de belleza y bienestar que tiene reglas precisas que hay que conocer para utilizarlo de la mejor manera.

El sauna es un “baño de calor seco” que se hace en el interior de una cabina especial, calentada a una temperatura que varía entre los 50 y 90 grados y una humedad que se mantiene en promedio entre el 10 o 15%. Se trata de un pequeño local cerrado donde nos sentamos o nos recostamos en largos bancos de madera, por aproximadamente 10 o 15 minutos, y nunca más de 20 minutos consecutivos, para evitar que baje demasiado la presión arterial y sufrir desmayos o mareos. Terminado el baño, es necesario hacer una ducha fría para que la temperatura del cuerpo baje a su nivel normal y para tonificar la piel. El tratamiento concluye con una parada en la sala de relax, envueltos en una bata de baño, para gozar del efecto relajante que el calor ha hecho en el cuerpo.

Se puede volver a entrar al sauna hasta dos o tres veces, con base a su propia resistencia, pero sólo por 5 minutos cada vez, seguidos por una pausa de relax de al menos un cuarto de hora.

PRECAUCIONES Y CONTRAINDICACIONES

El baño sauna es un tratamiento de bienestar, pero requiere que se tomen precauciones cuando se hace por primera vez. El calor intenso y la pérdida brusca de líquidos pueden provocar bajas de presión que podrían causar desvanecimientos.

Si tienes la presión baja, permanece en el sauna sólo pocos minutos y siéntate en las zonas de temperaturas menos elevadas (en las bancas más bajas); al terminar el baño de calor, levántate lentamente y evita los cambios bruscos de posición. Es oportuno no ir solos la primera vez que se va a un sauna y permanecer en la sala de calor sólo tres o cuatro minutos. Durante el ciclo menstrual es mejor evitar el baño sauna, porque la vasodilatación producida por el calor puede provocar hemorragias. La prohibición durante el embarazo es también absoluta, porque la presión arterial tiende a bajar en forma espontánea. El baño sauna, en general, se hace una o dos veces por semana, pero quien está perfectamente habituado puede repetirlo todos los días.

EL BAÑO SAUNA NO HACE ADELGAZAR

  • Hay que aclarar que el baño sauna no hace adelgazar, como a menudo se escucha decir: lo más que hace es eliminar toxinas y reactivar el metabolismo, favoreciendo la eliminación de las grasas, pero no incide sobre el peso, sino por la temporal pérdida de líquidos provocada por el calor.

BENEFICIOS DEL BAÑO SAUNA

  • El baño sauna purifica: el calor elevado causa una sudoración abundante, gracias a la cual el organismo elimina líquidos y toxinas. Para ser más precisos, está comprobado que 20 minutos de sauna permiten expeler las mismas toxinas que normalmente tardan 24 horas en eliminarse.
  • También cuando se está resfriado, es un utilísimo tratamiento natural para disolver el catarro y liberar las vías respiratorias, mejorando la respiración.
  • Un baño de calor también es ideal después de una actividad deportiva, ya que relaja los músculos, favorece la circulación periférica y la eliminación del ácido láctico que se produce durante un esfuerzo muscular. Por estas mismas acciones, está indicado para contrarrestar dolores en las articulaciones o traumas musculares.
  • El sauna también puede ser considerado un tratamiento de belleza: la fuerte sudoración estimula la renovación cutánea porque ayuda a remover las células muertas y las impurezas de la parte superficial de la piel, haciéndola más luminosa y elástica.
  • Finalmente, actúa positivamente en el humor. Después de una sesión, se experimenta una sensación de bienestar que del plano físico se transmite también al psíquico; nos sentimos llenas de energía y “regeneradas” .

PANTALONES EFECTO-SAUNA

Son una especie de faja que, utilizada bajo la ropa, produce una sudoración de efecto sauna. Pero, ¿realmente sirven? Estas prendas actúan creando una oclusión que hace que se eleve la temperatura local, para provocar una sudoración que ayuda a eliminar los líquidos acumulados a la altura de los muslos y, tal vez, del vientre. Pueden ser útiles, pero hay que tomar algunas precauciones: antes de usar la faja, date un masaje con una crema anticelulítica, luego ponte unos pantys de algodón (que absorben el sudor y no irritan la piel), luego la faja y, finalmente, un par de pants afelpados gruesos, para mantener caliente el músculo y evitar que se enfríe con el sudor.

Para un baño sauna perfecto.

Antes de entrar en el salón del sauna, haz una ducha tibia, que abre los poros de la piel y te prepara para el relax. Una vez adentro, puedes sentarte o recostarte en alguno de los bancos, extendiendo una toalla por motivos de confort e higiene. Los bancos generalmente se acomodan en varios niveles: en la parte baja el calor es menos intenso, mientras que en lo alto es más o menos de 20 a 30° más alto. Si utilizas un sauna doméstico, antes de entrar a la cabina prepárate un té, para que lo tomes al final de la sesión; en alternativa puedes optar por un jugo de frutas o un vaso de agua.

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