Sexo durante el embarazo


La pareja necesita seguir sintiéndose deseada y el sexo en el embarazo no tiene por qué evitarse, a menos que exista riesgo de aborto

Los médicos y ginecólogos opinan que las relaciones sexuales son buenas durante el embarazo y no tienen por qué evitarse, a menos que el médico indique que existen riesgos de sangrado o de aborto.

No hay pruebas de que el orgasmo pueda dañar al feto o inducir al aborto, a pesar de que ocasiona contracciones del útero. Tampoco se ha comprobado que las prostaglandinas presentes en el semen puedan provocar contracciones, sangrado o aborto.

La sexualidad favorece la autoestima

El embarazo es una de las etapas más importantes en la vida de la mujer y es decisiva en la vida en pareja, por eso deben comunicarse y complementarse manteniendo activa su vida sexual.

La mujer embarazada sufre distintas reacciones, como el sentimiento de que su rol de amante pasó a un segundo plano. En su interior se mezcla alegría, ilusión, esperanza y orgullo con miedo, tristeza, depresión y ansiedad en relación a su personalidad. Comienzan las dudas sobre si el bebé se desarrollará bien, si no nacerá con ningún defecto, si será niño o niña, si el embarazo y el parto no tendrán complicaciones, en fin.

Se recomienda tener vida sexual durante el embarazo porque éste provoca cambios físicos y psicológicos en la libido y en el deseo sexual de la mujer, y la sexualidad favorece su autoestima, algo deteriorada por los cambios en su cuerpo.

El papel del hombre

La espera del bebé cambia radicalmente la situación de la pareja. Esa mujer antes bella y sensual, ahora experimenta nauseas, vómitos, molestias, cambios físicos y anímicos que el hombre debe comprender con delicadeza.

El padre juega un papel psicológico muy importante, por eso no debe presentar rechazo al cuerpo voluminoso de la mujer ni a su falta de agilidad, sino cuidarla y mimarla de forma especial.

El embarazo provoca también cambios en la actitud del hombre. Algunos hombres se sienten algo rechazados en el terreno sexual, otros optan por un amor más tierno, compartiendo las molestias e inquietudes de la madre, y comprenden que tal vez una vida sexual excesiva puede dañar al feto.

Sí se puede tener sexo

Primer trimestre: Es aconsejable tener relaciones sexuales con una frecuencia moderada de una o dos veces por semana, pues las estadísticas indican que del 15 al 20% de las embarazadas primerizas pueden sufrir riesgo de aborto. Las relaciones sexuales deben ser delicadas y evitarse la presión del hombre sobre el abdomen de la mujer. El cambio hormonal en el cuerpo de la mujer puede producirle una disminución del deseo sexual. Según los especialistas, el 40% de las mujeres experimenta este descenso, el 50% lo mantiene igual y el 10% tiene un aumento de libido.

Segundo trimestre: El peligro suele haber pasado y las relaciones sexuales ya no dañan al feto. El deseo sexual aumenta, porque el cuerpo femenino presenta una mayor afluencia sanguínea en los vasos pélvicos, sobre todo en mujeres que ya han tenido hijos.

Tercer trimestre: La revolución emocional de la mujer es muy fuerte y el deseo sexual vuelve a reprimirse, porque aumentan las molestias, el peso del vientre es intenso, el feto puede encajarse en la zona de las costillas, aumentan las ganas de orinar y la mujer sólo piensa en dar a luz cuanto antes.

Es importante sentirse deseado

• Las mejores posturas para tener relaciones sexuales durante el embarazo son: ella sentada sobre él, el hombre detrás de la mujer, o ambos acostados de lado con la espalda de ella pegada al pecho de él.

• Lo que sí es aconsejable durante el embarazo es usar preservativo para evitar cualquier tipo de infecciones en el útero que puedan afectar al feto.

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