Sobrevivir al segundo embarazo.


Cuando llega el segundo ya no eres una primeriza atemorizada por la incertidumbre de los acontecimientos que están por venir. Ya has pasado por la experiencia de estar embarazada y ya casi nadie te presta la misma atención que la primera vez. No te preocupes, te damos unos consejos para que lo lleves ¡fenomenal!

  • Piensa en positivo.Lo primero que debes tener en cuenta es que sí, ya has pasado por un embarazo, pero puede que éste no sea igual. Siempre puede ser mejor y peor.
  • No te hagas la fuerte, ahora a parte del embarazo ya tienes un hijo en el mundo que te resta la energía que necesitas para estar descansada, sobre todo los primeros meses. Intenta que el resto de la familia se ocupe más de él, sin que él note que tu te ocupas menos.
  • Cuestión de peso. Cuídate, no alces pesos pesados, eso incluye al rey de la casa. No es que sea perjudicial para el bebé que esperas, la razón fundamental es que tu espalda, que ya soporta más peso del normal, se puede resentir. ¿No querrás que te den una baja por ciática, no?
  • No intentes abarcarlo todo: niño, casa, trabajo, embarazo… ¿Realmente te has creido superwoman? Ella no existe y tú no tienes súper poderes ( aunque tu hijo así lo crea).
  • Uff! Qué descanso… Hazle ver a tu marido y a la familia más cercana que cuando estás cansada realmente necesitas descansar. Algunas veces ellos no son conscientes del trabajo y la energía que supone llevar un embarazo sano.
  • Actúa cómo primeriza ypregúntale a tu médico todas las dudas que tengas. Éste embarazo no tiene por qué ser igual al anterior y si hay algo que te pasa que antes no te ha pasado no te quedes con el come come.
  • No alimentes tus miedos. Ahora que ya sabes a todo lo que te expones y a lo que te enfrentas, no estés pensándolo todo el día. Todo saldrá bien.
  • Herencias… Cuando se acerque el momento y te entre el síndrome del nido y empieces a limpiar como una posesa… Aprovecha a mirar, lavar y planchar todo lo que te pueda servir de tu hijo mayor, faldones, vestido, arrullos, toallas de bebé, sábanas de cuco, sábanas de paseo, baberos de recién nacido, bodys, pijamitas…
  • Alguien está por llegar. Aprovecha los momentos que estés con tu hijo mayor para hablarle de su hermano y que vaya tomando conciencia del nuevo bebé, explícale que vuestras vidas van a cambiar un poco, que él va a ser el mayor y que te va a tener que ayudar a cuidarle, lavarle… Empieza a darle importancia para que cuando nazca el bebé no se sienta desplazado y ocupe su lugar de mayor con naturalidad.
  • El ahorro. Ya no tienes que comprar ni carro, ni cuna, ni cambiador, ni calienta biberones, ni esterilizador, ni bañera, ni hamaca, ni prácticamente nada. ¿Qué quieres que te regalen tus amigos? Pídeles cosas que realmente que hagan ilusión, ¡ya lo tienes todo!
  • Un consejo. Como ya sabes que tu cuerpo vuelve a ser el mismo en un tiempo, cómprate un conjunto nuevo para ese gran día en el que te vuelven a entrar tus vaqueros. En casa te tienen que seguir viendo radiante.

Add a Comment