Trastornos de la autoestima


autoestima.jpg El tener una apariencia física agradable lleva a muchas personas a someterse a dietas saludables y ejercicio vigoroso de forma obsesiva

Vigorexia, ortorexia y el comedor nocturno son algunos de los nuevos trastornos que afectan cada vez a más personas. Están relacionados con la necesidad de aceptación, con la discriminación social y los modelos de belleza que difunden los medios de comunicación.

Todos empiezan por conductas adoptadas en aras de mejorar la apariencia física, pero al volverse una obsesión, tornan en enfermedades difíciles de revertir.

¿Qué es la vigorexia, qué la ocasiona y cómo se trata?

En el afán de que el cuerpo esté más musculoso, cualquier persona normal hace una hora diaria de ejercicio para mantenerse sana. Ellos van más allá, lo convierten en algo obsesivo.

Poseen un cuerpo muy vigoroso, más que atlético, en apariencia es sano, pero a la larga es algo que se vuelve una patología. Generalmente se ve más en hombres pero no es exclusivo de ellos.

Desemboca en problemas sociales, como dejar de lado los compromisos con amigos o familiares por estar en el gimnasio, descuidan el trabajo, se ven alterados en su función global.

No son capaces de darse cuenta, no son conscientes de su enfermedad, se percatan de ello porque alguien se los dice y les hace ver que lo que hacen es exagerado.

El tratamiento se hace a través de psicoterapia. Este proceso les ayuda a adecuarse, a dejar las obsesiones. Tiene que ver con la personalidad. Los tratamientos no son cortos, consisten en una o dos sesiones por semana de 50 minutos cada una y pueden durar varios meses. No requiere de medicamentos.

Ortorexia ¿qué la causa y cuáles son sus consecuencias?

Este trastorno se da por comer saludablemente en exceso. Está muy relacionado con la vigorexia, pero ésta tiene que ver sólo con la alimentación. Se diferencia de la anorexia (donde la persona no come nada) y de la bulimia (donde come y vomita), porque esta persona sí come, y muy saludablemente, pero al tornarse obsesivo pasa a ser una patología.

Quienes la padecen se imponen fuertes restricciones de alimentos, lo cual repercute directamente en su salud, llegando a producir complicaciones como hipotensión u osteoporosis debido a carencias de vitaminas o minerales como el calcio.

Dentro de los síntomas están: el pasar más de tres horas al día pensando en su dieta sana; necesidad ineludible de planificar hasta el último detalle la comida del siguiente día; preocupación (casi obsesión) por la calidad de su ingesta; se aislan socialmente por su manera de comer; les envuelve un deseo compulsivo de conocer y encontrar los alimentos más sanos.

Son personas que cuentan todas las calorías, los carbohidratos, proteínas, que tienen los alimentos; no pueden evitar ver la información nutrimental antes de ingerir algún producto. Prefieren no comer -en un restaurante por ejemplo- a ingerir alimentos que (a su parecer) son “impuros”, es decir, alimentos con altos contenidos de aditivos, grasas o muchos azúcares.

En una enfermedad que tiene que ver también con los trastornos de personalidad y el tratamiento a seguir es la sicoterapia, al igual que el de la vigorexia.

¿Qué es lo que hace que una persona se vuelva un comedor nocturno?

La ansiedad es lo que los hace comer a todas horas.

En algunas ocasiones también los trastornos gástricos influyen: quien se levanta buscando algo de comer a las tres o cuatro de la mañana, que es cuando se está produciendo ácido y no hay nada de alimento en el estómago, tiene algún tipo de padecimiento estomacal.

Pueden ser personas que comen normalmente, pero también que comen a todas horas.

Tienden a ser personas obesas que comen sin tener hambre y siguen ingiriendo por que eso calma su ansiedad. El fondo de todo esto es una idea reprimida y que busca salidas.

Está muy relacionada con la conducta obsesiva compulsiva, donde se hacen cosas sin la plena voluntad de quien las ejecuta; el paciente mantiene una lucha en el inconsciente.

2 Comments

Add a Comment